Thursday, September 23, 2010
PROHIBIDO PROHIBIR/ Armando Arteaga
PROHIBIDO PROHIBIR/ Armando Arteaga
Chilena la muchacha-manzana que me besa
en el criollo restaurante de bajo el puente
me asfixia el abrazo torpe el dinosaurio presidente-ubú
de cada carcajada absurda por la tarde, mientras
el cocinero gordo canta un tango de Gardel,
tengo pereza de seguir así: bufanda
de la polola a cuadros, bufanda roja, camisa verde.
Me acabo la botella de vino. Me paro sobre la mesa.
Pago discretamente por la caja-tambo de la esquina
Me pierdo por la calle de enfrente parta ir a la matinée
al gallinero del Le Paris, para ver:
El último tango en Paris, me moriré de risa
no sé, con aguacero. No tengo hora cero, y menos
esposa que me joda, soy muy joven para estar eclipsado
Hijo del sol, enfrento este invierno con estoicismo
Tengo un poncho, unas botas, un sombrero, un libro de Rilke
Me da lo mismo el furor violento del viento
El asilo para viejos se llama antología de poesía
Está prohibido escupir en el suelo, pero la gente escupe
Los haraganes de ayer son los huelguistas del futuro
Construiré un hexágono irregular de biblioteca
Qué belleza de puesta de sol al horizonte.
No sé si estoy en 1972 o en el 2011 de ayer.
Vivo en el juramento hermoso de buscar la verdad.
Me basta la esperanza para seguir soñando.
El hiato es un vicio contrario a la eufonía.
Sigue fumando muchacha chilena, sigue besándome.
El agua es hidrógeno dos veces y oxigeno.
Sigue besándome, muchacha. No dejes que me muera,
tan pronto, y de repente.
Friday, September 17, 2010
JIMI HENDREIX, GUITARRISTA ZURDO
Hace 40 años se fue Jimi Hendreix. Tocaba divinamente la guitarra eléctrica con la zurda. Aquí lo recordamos con su "Ametralladora".
Thursday, August 26, 2010
LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS/ ARMANDO ARTEAGA
LA SOCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS/ ARMANDO ARTEAGA
Están siempre muertos, muchachos
por no haber ido a las guerrillas
Al menos, en el monte, donde todo es bravo
la heroicidad de la revolución es mejor
que la mediocridad de estas calles
latinoamericanas, siempre llenas de putas
o de mendigos pedigüeños de amor
Es mejor estar muertos en el combate
que muertos en vida
entrando en bares con la muerte en los ojos
poniéndose la calavera existencialista
de la poesía pura
No valen (ni michí) sus poemas bien escritos
sino arriesgaron el pecho, libres y liebres
ante el enemigo mortal del aburrimiento
que es el imperialismo de la duda:
escribir o morir, qué dilema
están bien muertos, muchachos, por boludos
con sus bailes y sus cervezas, arrechos de mar&juana
siempre dando vueltas por el downtown
de esta infinita mierdopolis de la nostalgia.
La sociedad de los poetas muertos tiene su propia antología:
EL
PEDO
Q.
ARRUINÓ
LA
SINFONÍA.
Monday, June 21, 2010
EL ANTIHÉROE EN EL JUGUETE RABIOSO DE ARLT/ ALEJANDRA CRESPÍN ARGAÑARÁZ
El antihéroe en la novela “El juguete rabioso”, de Roberto Arlt
Por Alejandra Crespín Argañaráz |
Crónicas | 25.10.09
Es el hombre común e histórico que por imperio de la decisión del autor se convierte en protagonista de la obra.
El hombre actual, el hombre del siglo XXI que lucha denodadamente desde su lugar de trabajo, la madre que de pronto quedó sola y trabaja para mantenerlos y para que se eduquen, me pregunto, ¿no son héroes? El único problema es que nunca se van a hacer acreedores a un premio Nobel, ni siquiera al reconocimiento de la sociedad. Son héroes antiheroicos , porque son héroes pisoteados por el medio , ya que son anónimos, porque no gozan de prestigio, ni lo gozaran nunca y porque sus nombres no pasarán a la historia, porque no ocuparán ni una línea de los diarios. No son próceres …
Por Alejandra Crespín Argañaráz |
Crónicas | 25.10.09
Es el hombre común e histórico que por imperio de la decisión del autor se convierte en protagonista de la obra.
El hombre actual, el hombre del siglo XXI que lucha denodadamente desde su lugar de trabajo, la madre que de pronto quedó sola y trabaja para mantenerlos y para que se eduquen, me pregunto, ¿no son héroes? El único problema es que nunca se van a hacer acreedores a un premio Nobel, ni siquiera al reconocimiento de la sociedad. Son héroes antiheroicos , porque son héroes pisoteados por el medio , ya que son anónimos, porque no gozan de prestigio, ni lo gozaran nunca y porque sus nombres no pasarán a la historia, porque no ocuparán ni una línea de los diarios. No son próceres …Ahora bien, en la novela realista se ve a aquel niño desamparado que roba las migas de pan de un ciego como podemos leer en El Lazarillo de Tormes. Analizaré en primer lugar cómo surge la idea del héroe. El mito, como dice Mirecea Eliade, “Los mitos que llegaron a nosotros están vacios de contenidos”, lo que llegó a nosotros fue la Leyenda, porque el verdadero significado del mito de la antigüedad es el que no ha sido descifrado. Lo que nosotros conocemos con las religiones en la Edad Media, que están en plena decadencia y a esas las llamamos paganas. Es decir que cuando hablamos de paganismo, no hablamos de religiones antiguas o no cristianas, no, hablamos de esa religión antigua en decadencia a la que uno en la actualidad no tiene acceso. Nosotros somos los descendientes y los hijos de esas razas humanas y esos misterios se revelan en nosotros y son tradiciones que no llegamos a comprender y que no están a nuestro alcance. Son siglos que viven dentro de la raza humana, si bien es cierto que el ambiente influye, así como los padres. Tanto Eneas, como Ulises, como todos los héroes grecolatinos, andan perdidos por los mares, y si uno ve esos mares están dentro de nosotros mismos y el camino lo tenemos que hacer nosotros. El personaje central de la obra El juguete rabioso es Silvio Astier. En el primer capítulo, “Los ladrones”, influido por la lectura de folletines, funda con otros dos adolescentes “El club de los caballeros de la medianoche” y se dedica a pequeños robos en el barrio. Después de un fracaso, el Club deja sus actividades. En el segundo capítulo, “Los trabajos y los días”, Silvio, luego de mudarse de barrio, consigue trabajo como dependiente de librería y pasa a vivir a la casa de Don Gaetano, su patrón. Al fin, por diversas humillaciones que recibe, intenta quemar la librería en que trabaja, pero fracasa y deja su puesto. En el capitulo tercero, “El juguete rabioso”, intenta ingresar en la Escuela de Aviación como aprendiz de mecanico; primero lo aceptan , pero luego le dan de baja porque no necesitan “personas inteligentes sino brutos para el trabajo”.
Luego de todo esto, Silvio vive una aventura con un homosexual en una pieza de hotel. Así es que compra un revolver y piensa suicidarse, pero también fracasa. Pasado ya un tiempo conoce al Rengo, un individuo marginal que trabaja como cuidador de carros en la Feria de Flores. Éste cuenta a Silvio el proyecto de robo en casa del ingeniero Vitri. Silvio acepta. Luego en su interior se pregunta : “¿Y si lo delatara?”. Y así es como va a ver a Vitri, delata al Rengo, éste es arrestado, y Silvio le comunica a Vitri que desea marcharse al sur del país. Es importante observar que en el momento en que delata al Rengo es la única vez que no fracasa, cuando realiza un acto “socialmente” bueno, pero individualmente malo.
Todos los personajes de Arlt son héroes antiheroicos y por lo tanto hay que tomarlos desde lo marginal. En muchos sentidos los personajes de Arlt se asemejan al antihéroe de la novela picaresca. Silvio Astier debe enfrentar por sus propios medios a la soledad, la pobreza y el desamparo. A semejanza del pícaro tradicional, ocupan ellos el centro de la narración en tanto sus amos o señores se mueven en planos secundarios.
Silvio Astier reúne las condiciones no del héroe antiguo, sino del antihéroe o héroe antiheroico. A diferencia del Lazarillo, el bastardo recogido por caridad y luego arrojado a los caminos y pasando de amo en amo, Silvio Astier es aquel que desde niño lleva dentro de si el deseo de llegar a… algo, a ser alguien y tras tener fracaso sobre fracaso, traiciona y es la única vez que no fracasa. El antihéroe de esta novela, Silvio Astier, deberá asumir su realidad degradada , es decir la imagen que los otros le imponen de si mismo. Es un hombre soñador y humillado y su mundo está rodeado por delincuentes y seres marginales, pareciéndose todos entre si. El autor permite inferir a través de la conducta de su personaje un paralelismo entre el pillaje y la traición, llevado a cabo por Silvio Astier y sus amigos, Enrique y Lucio, en la niñez y esta última ya en la adultez.
Si bien el concepto de antihéroe puede aplicarse tanto a Silvio Astier como a lazarillo, el antiheroismo tiene matices diferentes en ambos personajes. Silvio Astier participa de las condiciones sociales del antihéroe , en tanto recordamos que se ven en él al pequeño individuo de clase media porteña azotado por la miseria, marginado socialmente, torturado por los tabúes del sexo. Lazarillo de Tormes, que también es antihéroe, nada tiene en común con Silvio Astier, el primero roba por necesidad, este último a causa de los fracasos que tiene llega a traicionar y habiendo sido también un niño como Lazarillo, roba por placer y hasta llega a formar “El Club de los Caballeros de la Medianoche”.
Es evidente que aquí nos encontramos con dos antihéroes absolutamente opuestos. En El juguete rabioso no se ve el ideal del caballero perfecto de las altas esferas sociales, en tanto que Lazarillo, el bastardo colocado en el centro de la novela, se hace acreedor a nuestras simpatías por sus actitudes. Luego es antihéroe por oposición al concepto tradicional del héroe caballeresco. Silvio Astier es antihéroe como una burda imitación de aquellos que el novelista considera seudohéroes de la historia. El protagonista de Roberto Arlt no vive sus experiencias en una suma adicionada sin conexión causal; lejos de ello cada uno de los traspiés del personaje de Silvio Astier reconoce una causa anterior. El universo del pícaro a la inversa no le permite llegar a conclusiones con facilidad, deberá tropezar una y otra vez para llegar a comprender lo errado de sus pasos. Aferrado a su circunstancia no posee otra escuela ni mas guía que la de sus yerros y tropiezos, pues todo su mundo gira en torno a su propia experiencia.
En El juguete rabioso, el novelista es una especie de dueño y señor de las vidas cuyos hilos maneja. Si vinculamos el robo efectuado por Silvio Astier con las migajas de pan hurtadas por Lazarillo, o con las malas artes de que se vale el Buscón para disponer a gusto de las gallinas de su ama, vemos que estos últimos hurtan por necesidad, en tanto que Silvio Astier sigue el impulso de sus caprichos infantiles. Del contraste entre Silvio Astier de naturaleza diabólica, inteligente y Lazarillo de naturaleza libre, impulsiva , surgen las difíciles situaciones por la que deberá atravesar este último: deberá enfrentar las situaciones en que lo coloca su temperamento franco y juvenil.
Esta novela de Roberto Arlt comparte con la novela picaresca el tono satírico con el cual desenmascara situaciones y deja al descubierto la hipocresía y la situación social en que se vive. Así es que a este personaje antiheroico que vive rodeado de seres marginados, estos le excitan su vena cleptómana desde la niñez y condicionado por la sociedad.
Ahora bien, ¿qué quiso mostrar Roberto Arlt en esta novela? ¿Quizás ciertas formas de alienación del individuo en el mundo contemporáneo? Habrá de ser un muy buen tema de investigación para otro trabajo. Se ve en esta obra que Arlt persiste en la imagen del muchacho que procura desentrañar el secreto del “juguete rabioso” que en fin es su vida. El Lazarillo es el nombre del protagonista, cuyo titulo completo es La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. Tradicionalmente se denominaba Lázaro al hombre que soportaba toda clase de desdichas y proezas. El tema principal de esta novela es el hambre y los medios de los que se vale el pícaro para superarla. Alrededor de este tema giran todas las alternativas por las cuales atraviesa el personaje central. Es importante destacar que el tema del amor esta ausente en la novela picaresca. El Lazarillo pertenece al estrato social más bajo, al comienzo es un niño sin maldad que se va deteriorando por lo golpes que recibe y que van brindándole experiencia. Ahora bien, si comparamos a Lazarilo de Tormes con los héroes de los diversos tipos de novela de la época, el pícaro aparece como un “antihéroe”, no hay luchas por la amada, ni paisajes campestres idealizados, sino que Lázaro es un vagabundo que acude a diversas tretas para sobrevivir. Lázaro no es ladrón , cuando roba lo hace para satisfacer sus necesidades primarias, no es pendenciero, sí tiene un intimo deseo de libertad que lo conduce a deambular de un lado a otro.
En la primera mitad del siglo XVI la sociedad española estaba en plena decadencia financiera a causa de las largas guerras. Lazarillo, por la tanto aparece como víctima del momento histórico que le ha tocado vivir. Se da con esto la aparición del “antihéroe” como expresión del derrumbe de los mitos del mundo caballeresco.
Otro aspecto es el carácter itinerante del protagonista, el pícaro pasa de amo en amo, movido siempre por el hambre, acuciado por una necesidad que no logra remediar en uno u otro señor. Así construye su existencia donde el prójimo es simplemente un elemento de apoyo o de explotación, nunca un medio de autoformación.
CONCLUSION
En El Juguete Rabioso de Roberto Arlt, se sugiere la presencia y la acción de los hombres con los cuales Silvio Astier se rodea, mediante robos, desilusiones, aceptar por su parte la realidad, ver que fracasa y fracasa en todo lo que emprende, hasta que traiciona. Aunque este es el aspecto en el cual se pone énfasis, en el Capítulo IV, todas las particularidades contempladas por el antihéroe son tomadas en esta novela. Aparece la actividad de cada uno de los personajes: Silvio Astier, sus amigos Enrique y Lucio, Don Gaetano, el Ingeniero Vitri, el “Rengo”. Las características propias del antihéroe que desde mi punto de vista, tanto héroe como antihéroe corresponden a un mismo paradigma. Este hombre tiene un destino en el cual queda atrapado, aunque como escritor quede aprisionado en su obra.
En síntesis en El juguete rabioso de R. Arlt se ven las distintas características del antihéroe contempladas por el hombre, pero realiza asimismo innovaciones, una de las más interesantes es la traición. Por último resulta original la equiparación del antihéroe con el hombre en general y el Lazarillo de Tormes en particular, a través del único atributo que aquel no pierde, y este último no tiene ni recibe por transferencia: el robar por placer.
Alejandra Crespín Argañaraz
Profesora Superior en Letras
I.N.E.S. Nª 2 “M. Acosta”
VER
Friday, May 28, 2010
GONZALO MILLÁN/ POEMAS
Gonzalo Millán nació en Santiago de Chile en 1947. Es autor, entre otros, de los libros: Relación personal (1968); La ciudad (l979); Vida (1984); Seudónimos de la muerte (1984); Virus (1987); Cinco poemas eróticos (1990); y, Trece lunas (1997). Paralelamente a su actividad poética y docente, se ha dedicado a la creación artística en el campo de la poesía visual y las artes plásticas. Ha realizado exposiciones individuales en Chile, Canadá. Estados Unidos, Suecia y Holanda. Durante su exilio en Canadá fundó la editorial Cordillera y desde su regreso a Chile dirige la revista de poesía El Espíritu del Valle. Es traductor del inglés, francés y neerlandés. Ha ganado importantes premios entre lo que destacan el Premio Pedro de Oña (1967) y el Pablo Neruda (1987). Por nuestra parte, en el N- 3 de la revista AUKI (Noviembre 1975), Nicolás Yerovi lo incluyó en su antologia "Diez Locos Australes", su poema "Y como una mala canción de moda, te nombro y te repito" de su libro "Relación personal". Millán falleció en octubre del 2006. Poeta, académico, artista plástico, y traductor.

NADIE
Las calles están silenciosas
y desiertas. Solamente cruzan
las sombras de los árboles.
No se oyen pájaros, bocinas,
ni siquiera el motor inminente
de un auto siempre aproximándose.
Los ascensores, las escaleras
y pasillos de los edificios, vacíos.
En una cocina un charco
en torno al refrigerador
que de deshiela
con sus bandejas desnudas
y la puerta abierta.
Conservada en el hielo
no hay más que una arveja
muy pequeña, redonda y verde.
EL LOCO
Vuelo por una Línea Aérea Peregrina,
mirando el ala de mi mano siniestra
y el reflejo de mi rostro apresado
en el cubo de hielo de la ventanilla.
¿Quién soy? Para la belleza fría
como un maniquí de la aeromoza,
componiendo la lista de bebidas,
el hombre de bigotes que ordenó
un vaso de leche, sillón 17-F window.
Para ti, aunque digas que es
más difícil quedarse atrás, que irse,
ya comienzo a ser un mal recuerdo.
Para mí mismo, Le Mat de tarot,
los bártulos liados en un pañuelo
y el bordón al hombro.
El frío asciende hasta aquí
y sus caninos me muerden una pierna.
Abajo los nevados bosques perennes,
grises, verdinegros como el pelaje
de un gran danés con arestín,
saltan para morderme los talones,
mientras cruzo, funámbulo por el aire.
VIDA DE PERROS
Los gatos se agazapan
entre la floja maleza
del jardín maloliente
por el gas de los escapes;
saltan y acezan chillando
sobre sus gatas.
Después entran
por su plato de leche;
se limpian a lentos
lengüetazos el pelaje,
se van por las murallas
o échanse en los trapos.
Yo les paso largo rato
la mano por el lomo
y los envidio siete veces.
NIÑO
Encontrarán siglos después,
cuando sólo queden los envases
de una sociedad
que se consumió a sí misma,
sus restos
de pequeño faraón dentro
de un refrigerador descompuesto,
enterrado
bajo unas pirámides de basura.
VASO
Un espejismo cristalizado
de la sed es el vaso;
palacio límpido con un foso
sin puente, resbaladizo.
Deseo insaciable de nada.
Salvo el aire.
Allí es leve lo pleno
y lo hueco grave.
Bebo vidrio del vaso vacío.
Saturday, May 22, 2010
LA LITERATURA NATIVA NORTEAMERICANA/ GEARY HOBSON
Geary Hobson (A literatura nativa norte-americana: recordações e renovação) *Em 1969, o comitê de ficção do prestigioso Prêmio Pulitzer de Literatura concedeu a sua distinção anual a N. Scott Momaday, jovem professor de inglês da Universidade Stanford na Califórnia, pelo seu livro intitulado House Made of Dawn.
O fato de que o romance de Momaday lidou quase que exclusivamente com nativos americanos não escapou à atenção dos meios de comunicação ou dos leitores e estudiosos da literatura contemporânea, nem os antecedentes indígenas kiowa do autor. Conforme ressaltaram os artigos dos jornais, desde que Oliver LaFarge recebeu o mesmo prêmio por Laughing Boy, exatamente 40 anos antes, um romance dos chamados "indígenas" não recebia tal distinção. No entanto, enquanto LaFarge era um homem branco escrevendo sobre os índios, Momaday era um índio; o primeiro nativo americano laureado com o Pulitzer.
Naquele mesmo ano, 1969, outro jovem escritor, um advogado sioux de nome Vine Deloria Jr., publicou Custer Died for Your Sins, cujo subtítulo era "An Indian Manifesto". Ele examinou de forma incisiva as atitudes norte-americanas da época em relação aos assuntos nativos americanos, surgindo quase simultaneamente com American Indian Speaks, uma antologia literária de vários jovens e promissores índios americanos, dentre eles Simon J. Ortiz, James Welch, Phil George, Janet Campbell e Grey Cohoe, todos os quais haviam sido publicados apenas vagamente até então.
Esses desenvolvimentos que estimularam interesse novo ou renovado pela literatura nativa americana contemporânea foram acompanhados pelo surgimento naquela época de duas obras de conhecimento geral sobre o assunto, Man's Rise to Civilization (1968), de Peter Farb, e Bury My Heart at Wounded Knee (1970) de Dee Brown. Cada qual atingiu uma corrente receptiva no gosto popular norte-americano e as estatísticas demonstram que, ainda hoje, cerca de 30 anos depois, sua popularidade permanece.
Serenamente, surgiram outros livros e outros autores. "Ceremony, de Leslie Marmon, A Winter in the Blood, de Welch, as ficções pós-modernas de Gerald Vizenor e a poesia de Paula Gunn Allen, Simon J. Ortiz e Linda Hogan deram lugar, ao longo dos anos, a escritores mais novos, como os romancistas Sherman Alexie, Greg Sarris e Thomas King e os poetas Kimberly Blaeser, Janice Gould e Janet McAdams.
Em 1992, um grupo de acadêmicos e ativistas norte-americanos criou um festival internacional de escritores, que reúne 360 artistas de nove países, principalmente dos Estados Unidos. Cerca de metade desse número já publicou pelo menos um livro: ficção, drama, autobiografia ou até livros de culinária. A partir dessa convocação, surgiram duas organizações: o Círculo de Escritores Nativos das Américas e um grupo mentor, Wordcraft Circle, que reúne os escritores nativos americanos estabelecidos com talentosos aprendizes.
A cada ano desde 1992, o Círculo dos Escritores Nativos apresentou prêmios para "primeiros livros" de poesia e de ficção. Para aqueles que imaginam qual será o futuro da literatura nativa americana, esses livros premiados oferecem resposta ampla e positiva. Observe-se, por exemplo, um jovem artista como o poeta chippewa Blaeser, cuja evocativa coletânea inicial de versos, Trailing You (1995), seguiu-se por uma obra apreciada de conhecimento, um estudo da prosa complexa e até surpreendente do colega escritor nativo americano, o satírico pós-mordernista Gerald Vizenor.
De fato, a expansão da criatividade e do interesse na literatura nativa americana é muito mais que uma explosão. Ela representa, coletivamente, um renascimento. Mais de uma geração após o seu início, ela é uma parte da literatura norte-americana como renovação, ou continuação. Ela traz reminiscências.
Pode-se melhor ilustrar o fenômeno do renascimento através da experiência de uma sala de aula voltando muitos anos no tempo. Meus alunos leram cópias de poemas de índios mohawk da parte setentrional do Estado de Nova Iorque e o tema voltou-se para os diversos escritores nativos americanos em outras partes do país. Um estudante, provavelmente refletindo o pensamento de diversos na sala, espantou-se: "não é maravilhoso como a literatura nativa americana emergiu tão repentinamente no cenário?"
A questão soou atordoante na época e assim permanece na minha memória. Porque a literatura nativa americana não "emergiu" simplesmente. Como a vida e a cultura da qual é parte, ela tem séculos de idade. Suas raízes são profundas na nossa terra; profundas demais para que meros cinco séculos de influência de outras civilizações modifiquem-na de forma duradoura, completa e irrevogável.
Reminiscências, continuidade, renovação. Os nativos americanos se acostumaram a contar suas histórias e suas formas de vida através de processos intrincados de contar histórias comprovados pelo tempo. Somente nas últimas décadas, os acadêmicos identificaram essas formas de contar histórias como "tradição oral". Por milênios, os nativos americanos carregaram suas tradições desta forma. Para nada mais que uma geração antes da extinção, como escreveu Momaday, há sempre mais a ser lembrado pelas pessoas devido a essa ligação tênue. Ao relembrar, tem havido força, continuidade e renovação ao longo das gerações.
Nas palavras do poeta do povo acoma Simon J. Ortiz, "os índios estão em toda parte". Desde o Refúgio Savala de Sonora, no México, até a Montanha Mary Tall, da tribo koyukon do Alasca; do país navajo de Geraldine Keams e Larry Emerson até o nordeste do Maine de Joseph Bruchac, os nativos americanos estão escrevendo sobre si próprios e sobre seu povo. Seus escritos são baseados em terra firme, nutridos por raízes fortes e têm flores crescentes invencíveis.
É interessante notar que, mesmo na forma escrita, em inglês, a literatura nativa americana é bastante venerável na estrutura da própria literatura norte-americana, remontando ao início do século XIX, quando os primeiros escritores (dentre eles, William Apess, da tribo pequod, George Copway (ojibway) e o chefe Elias Johnson (tuscarora) publicaram livros relacionados às suas culturas tribais. Há também evidências de que muitas tribos possuíam variantes de linguagem escrita muito antes de Sequoyah alfabetizar a nação cherokee virtualmente do dia para a noite. Ainda que os livros dos índios delaware e da Confederação iroquois fossem repassados oralmente por muitas gerações, no início eles foram reproduzidos em diversas formas escritas. Ironicamente, mesmo quando escritores norte-americanos como James Fenimore Cooper e Henry Wadsworth Longfellow apresentaram o índio americano a partir das suas perspectivas, os nativos americanos estavam escrevendo seus próprios livros e, nesse processo, desenvolvendo literatura.
Se, no começo, a literatura nativa americana consistia em contar histórias (ou, como definiríamos, ficção), uma ampla mudança teve lugar na segunda metade do século XIX, principalmente com o desenvolvimento do sistema de reservas indígenas nos anos 1870 e 1880. A biografia e a auto-biografia tornaram-se a forma mais popular e permaneceram dominantes até o século XX.
Essas biografias eram muitas vezes escritas por outros; antropólogos ou poetas registravam e editavam as histórias de vida de nativos americanos que eram encontrados nas estradas dos séculos XIX e XX. Talvez o mais famoso deles seja Black Elk Speaks (1932), de John G. Neihardt. De acordo com Neihardt, Alce Negro contou a história ao seu filho no idioma oglala lakota. O filho então a traduziu para inglês para Neihardt, que então a reescreveu. Era uma prática comum, com muitos exemplos em meados do século passado, presentes entre tribos desde crows e cheyenne no extremo norte dos Estados Unidos até os apaches e navajos no sudoeste.
Naturalmente, nem todos os relatos pessoais eram "contados" a outra pessoa. Apareceram alguns escritores individuais, dentre eles Charles A. Eastman, um médico santee sioux treinado em universidade que escreveu livros como Indian Boyhood (1902) e The Soul of the Indian (1911), e o Chefe Luther Urso em Pé, autor de My People The Sioux (1928) e Land of the Spotted Eagle (1933). O livro de Momaday The Names, de 1975, foi parte dessa tradição.
À medida que decorria o século XX, a literatura nativa americana ampliou-se para além da biografia e relatos para a ficção, jornalismo e até dramaturgia. D'Arcy McNickle foi o melhor escritor de ficção do período da década de 1930 a 1970, com livros como The Surrounded (1936) e Runner in the Sun (1954). Ele foi também extremamente ativo como proponente de assuntos indígenas. Will Rogers, o popular colunista de jornais norte-americanos que se tornou humorista, cujo período áureo foram os anos 1920 e 1930, foi um índio cherokee, bem como o dramaturgo Lynn Riggs, cujo drama mais famoso, Green Grow the Lilacs (1931), foi transformado no clássico musical da Broadway dos anos 1940, Oklahoma!
Nas primeiras décadas da segunda metade do século, principalmente a partir dos anos 1960, o desenvolvimento da literatura nativa americana deveu-se a diversos periódicos, que incluem publicações mais estabelecidas, como o South Dakota Review e Cimarron Review, e diversas publicações, revistas e editoras menores, dentre elas "Sun Tracks", "Blue Cloud Quarterly" e "Strawberry Press". Os poemas de Hogan, Joy Harjo, William Oandasan e muitos outros apareceram primeiramente nessas e em outras publicações.
Muitos escritores e acadêmicos nativos americanos fizeram suas primeiras aparições escrevendo sobre temas não-indígenas. A primeira empreitada de Momaday foi uma coletânea das obras de Frederick Goddard Tuckerman, um poeta menos conhecido do círculo de Emerson na Massachusetts de meados do século XIX. Louis Owens, que reconsiderou e afirmou extensamente sua herança choctaw/cherokee em seus últimos escritos, começou com estudos sobre as obras de John Steinbeck. (Como parêntese, eu comecei minha carreira na educação, poesia e literatura como especialista em Emerson, Henry David Thoreau e Herman Melville.)
Quem são os escritores nativos americanos? Esta questão preocupou-me por anos, mesmo antes de compilar minha antologia de 1979, The Remembered Earth. Para aquele livro, decidi manter o mais amplo espectro de definição possível. Incluí, por exemplo, Dana Naone, uma jovem e talentosa escritora havaiana nativa, pois nós, nativos americanos do continente, estamos nos tornando cada vez mais conscientes de que, embora os havaianos não sejam índios americanos propriamente falando, eles são, entretanto, nativos americanos em sentido real. De forma não surpreendente, os versos de Naone continham temas e preocupações similares aos de Allen e Silko.
Os antropólogos e historiadores postularam que a inclusão como nativos americanos depende de três critérios essenciais: genéticos, culturais e sociais. A distinção genética é "sangue total", "meio sangue", "um quarto" e assim por diante. Culturalmente, uma pessoa é caracterizada em termos do local de onde ele ou ela é proveniente e suas formas distintas de vida, religião e idioma. Socialmente, alguém é considerado nativo americano devido à forma com que ele ou ela vê o mundo, terra, lar, família e outros aspectos da vida.
Mas, à medida que os anos passam, a identidade torna-se fator menos motivador entre os temas literários que a soberania e, como parte dela, a reivindicação do passado. Os nativos americanos estão preocupados sobre quem são eles enquanto povo e escrevem de perspectiva comunitária (seja o ambiente urbano ou rural) e esse senso de comunidade reafirma e ampara a soberania.
Os romancistas Louise Erdrich e Sherman Alexie e poetas como Linda Hogan e Ray Urso Jovem são exemplos de escritores que, na verdade, estão fazendo o que Charles Dickens fez em Londres há mais de um século. Ou seja, eles estão criando um senso local. A literatura emerge invariavelmente disso e, embora os melhores escritores lutem para serem universais, é o senso local com que estão profundamente imbuídos. Erdrich, poetisa e escritora de ficção, é mais conhecida pela sua tetralogia nativa americana: Love Medicine (1984), The Beet Queen (1986), Tracks (1988) e The Bingo Palace (1994). Ela recentemente trouxe à tona suas raízes ojibwa em The Antelope Wife (1999), um retrato de duas famílias nativas americanas urbanas contemporâneas em comparação com um mosaico de cem anos de história. Os versos da poetisa chickasaw Linda Hogan (ligados ao sul e centro de Oklahoma) concentraram-se na paisagem e na história. Mais recentemente, entretanto, à medida que cresceu e se desenvolveu, ela vem lidando com questões como preservação animal e feminismo.
Alexie, uma das melhores jovens escritoras a misturar realismo e humor sarcástico com forte lirismo ao escrever ficção, poesia e dramaturgia, é mais conhecida por Indian Killer (1996), um romance trágico sobre a busca de um assassino em série em ambiente urbano contemporâneo. Greg Sarris, um escritor californiano nativo de raízes miwok e pomo, atingiu ampla quantidade de leitores com seu primeiro livro Grand Avenue (1994), uma coletânea de contos passados na sua vizinhança multicultural nativa na urbana Santa Rosa, na Califórnia, povoada por gerações de índios pomo, bem como portugueses, mexicanos e afro-americanos. Seu primeiro romance, Watermelon Nights (1998), é uma visão urgente da tradição, crise e renovação em uma família nativa americana. Nos últimos tempos, ele moveu-se também para a dramaturgia.
Em análise final, entretanto, a preocupação mais importante não é se alguém é mais ou menos índio que o seu companheiro índio americano. É muito mais importante que ambos reconheçam sua herança comum e lutem juntos pela melhoria dos nativos americanos no seu todo. Ao final, a literatura que deixamos para a posteridade estará disponível para as pessoas que vieram depois de nós. E, ainda assim, é dever do escritor individual comentar sobre coisas que ele ou ela acredita serem importantes, independentemente do tema da literatura lidar ou não exclusivamente com preocupações nativas americanas. Se não tivéssemos os escritos de Momaday sobre a Rússia, os curtos poemas de Aaron Carr sobre o espaço exterior ou os contos de ficção científica e roteiros de televisão de Russel Bates, a literatura nativa americana seria mais pobre pela sua ausência.
(À medida que os índios escrevem sobre temas diferentes da sua comunidade, diversos escritores não-nativos, antes e depois de Laughing Boy, de Oliver LaFarge, investigaram a vida nativa americana, alguns com muito sucesso. Mais de meio século atrás, Frank Waters elaborou o que pode ser seu melhor romance, The Man Who Killed the Deer (1942), um estudo dos conflitos culturais entre os índios taos do norte do Novo México. Atualmente, ao escrever sua série de romances "best-sellers" centralizados na polícia tribal navajo, Tony Hillerman esforçou-se para aprender a cultura e tradições para criar suas histórias.)
Por fim, os escritores nativos americanos são aqueles de sangue e antecedentes nativos americanos que afirmam sua herança de formas individuais, da mesma forma que os escritores de qualquer cultura. Alguns escrevem sobre a vida reservada, outros descrevem ambientes urbanos. Alguns investigam a história, outros são ferozmente contemporâneos. Joseph Bruchac, que teve enorme influência sobre uma geração de escritores mais jovens como mentor e capacitador, é conhecido hoje como escritor de histórias infantis, tais como Between Earth and Sky (1996) e The Arrow Over the Door (1998), que apresentam lendas tribais em contexto moderno para novas audiências.
"A literatura é uma faceta de uma cultura", escreve Paula Gunn Allen, e, como tal, oferece algo de valor ao povo do qual é parte.
Herança é povo. Povo é terra. Terra é herança. Ao relembrar esses relacionamentos (com o povo, o passado e a terra), renovamos a força de nossa continuidade como povo. A literatura, em todas as suas formas, é nossa forma mais durável de conduzir essa continuidade. Ao fazer literatura, como os cantores e contadores de histórias de antigamente, servimos ao povo bem como a nós mesmos em um duradouro senso de recordação.
Nunca devemos esquecer esses relacionamentos. Nossa terra é nossa força e nosso povo é a terra, uma e única, como sempre foi e sempre será.
A memória é tudo.
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* Geary Hobson, poeta e ensaísta de herança cherokee/quapaw, é membro do corpo docente do Departamento de Inglês da Universidade do Oklahoma. Este artigo é uma expansão da introdução do professor Hobson a uma antologia, The Remembered Earth, publicada originalmente por Red Earth Press, Albuquerque, Novo México, 1979, e reimpresso pela Imprensa da Universidade do Novo México em 1981. Ele foi utilizado com permissão do autor.
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Fonte:
http://singrandohorizontes.blogspot.com/2008/04/geary-hobson-literatura-nativa-norte.html
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